Pssst, oye niño… ¿quieres ver algo?

Artista: Amaya Hernandez
Por: Don Juan Tenorio

 

Recuerdo la primera vez que sentí atracción por una mujer. Si la sensación tuviera nombre científico, no tendría el mismo peso que su contraparte bíblica: lujuria. Por si fuera poco y para colmo de mis males, mucho tiempo fui un niño (y luego un joven) muy reprimido (¿deprimido?) criado por las enseñanzas del catolicismo ultraconservador. Así que cuando vi un seno desnudo en aquella clase de biología en la secundaria, sentí un calor pecaminoso que me hacía mirar hacia abajo. No era fiebre la que tenía ya que el calor después de transportó hacia mis genitales.  En palabras de aquel viejo judío, adicto a la nicotina, obsesionado con el sexo : mi ello , es decir, mis deseos más profundos querían a toda costa surgir, sin embargo, mi superyo , esa fuerza moral o como le digo en mi argot infantil, el pepe grillo,  se resistía.

(Sobre)vivimos en mundo de binarios; hombres/ mujeres, buenos/ malos, fieles/ infieles, temerosos/ temerarios, Dios /el diablo. Sólo se conjuntan estos dos opuestos en las ironías de la vida: el asaltante que se encomendaba a San Judas y a la Virgen, el esposo que gemía "Oh Dios" mientras cogía con una prostituta, etc. Pero hey, ¡sólo eso, eh! Que estos opuestos no se tocan jamás. Continuando con la historia, sentía tanta culpa por tan sólo tener una erección que me resigné a que tendría pase directo al infierno sólo por pensar en sexo (cuando descubrí qué era), el diablo me visitaba todas las noches en la que pensaba en una chica o hasta en un chico.

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Y ahora, ya lejos de aquel niño, lejos de aquella vida dicotómica, me vengo topando con que Dios es mujer y vive en Canadá(?)… KABOOM: destrucción. Amaya Hernández (@amayaahm) es una artista visual: su trabajo artístico me escarmentó los residuos inconscientes de mi pasado mocho, proselitista, y me ayudó a rematar su fantasma, para erigir sobre su tumba otro tipo de altar. 

¿Qué te parece si yuxtaponemos sexo con religión, arte clásica con arte digital, amor y destrucción? (ah perdón, esos son sinónimos). La Virgen posa con la Bendición en brazos, los senos y las nalgas expuestas, sin pena pero sí con mucha gloria. El campo después de la guerra, la cama después del sexo, un Perseo que le entra al BDSM. Amaya Hernandez  te seducirá, ella se sabe irresistible; los contrastes de color, blancos y negros, flora las poses violentas, orgásmicas y seductoras, el cuerpo como arte. Más bien, SU cuerpo es su arte, y su arte es su historia.

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El agridulce paseo de referencias internas, destruyendo esos prejuicios sobre lo sagrado, el cuerpo, el arte, el (des)amor y sobre el sexo. Mas no se trata de sexo, sino que, como alguien dijo por ahí: "Todo en este mundo se trata sobre el sexo, excepto el sexo; el sexo se trata sobre poder". Ya no se si será la segunda venida del Señor, o si el Señor se vendrá dos veces.

Pd: Ahorrense sus micromachistes chavxs, y simplemente admiren el arte por el arte.

Sigmund Freud

Tu parte dominada por las "pulsiones". Una mamalona para referirse a tus instintos animales, básicamente.

El equivalente a "tu vocecita interior" que te dice qué está bien y qué está mal, tu propio "Pepe Grillo"

Wey, si no sabes qué es BDSM, te estás perdiendo mucho de tu vida sexual. Esto significa: Bondage, Disciplina, Sadismo, Masoquismo.

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