Dibujos planos para la gente plana.

Artista: Flatboy Draw
Por: Gustavo

 

Un maestro, no los maestros y maestras que se paran enfrente de los alumnos para matar la poca creatividad que les queda, me dijo alguna vez que sólo ha habido tres temas importantes en el transcurso de la humanidad: el amor, la guerra y la muerte. Me le quedé viendo fijamente a sus ojos, mi incredulidad hizo cuestionarle tajantemente su conclusión. Lo enfrenté, no recuerdo que palabras le dije y él, en tono dulce me contestó “los temas son los mismos, lo que varía es quién los dice y cómo los dice”, con su mano acarició su barba y siguió conversando sobre la religión y otros temas que sigo sin recordar. Es verdad, tengo la memoria de un codorniz pero cuando se trata de frases, imágenes, olores y sabores, me considero experto en conservarlas como si fuese algo muy preciado.

Probablemente mi maestro sentiría asco si me escuchara hablar sobre la complejidad, va en contra de sus principios, no lo sé. A menudo, cada vez con más fuerza, he escuchado o leído el término de la complejidad, un concepto de moda que se ha transmitido en diversas disciplinas académicas y artísticas. “Debes tener un pensamiento complejo para comprender los fenómenos sociales” o “la mente es muy compleja como para quedarte con una teoría”. Los profesionistas, según este concepto, deben estudiar muchas teorías, pasarse los años entre libros, conferencias y diplomados para elegir la idea más adecuada. La cotidianidad no está exenta de este mal de la complejidad, en la vida de consumo que todos compartimos, está perfectamente dispuesto a que el consumidor elija docenas de productos, por ejemplo, si se desea comprar queso, el supermercado proveerá: queso gouda, queso oaxaca, queso manchego, queso panela, queso panela light, etc. Demasiadas opciones. El consumidor tendrá una reunión más tarde así que compra seis variedades de quesos aunque no tenga ni idea del origen y el proceso de cada queso. 

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Hay artistas que no lo saben- o si lo saben y están orgullosos de ello- y alzan la bandera de la complejidad. Artistas que pintan, que hacen grabado, que hacen performance, que son youtubers, influencers y que para rematar dan consejos de sus propias experiencias como artistas polifacéticos para aquellos ignorantes que carecen de una actitud positiva ante la vida. La complejidad, el relativismo con un toque de pensamiento positivo dan como resultado este tipo de oraciones: “si yo me propongo ser el CEO de Bimbo, lo voy a lograr”, “cada quien tiene la libertad de pensar lo que quiera”, “si no eres feliz con tu vida, es porque tu lo atraes”, “tienes depresión porque tu mente piensa en negativo”. Ante este panorama, la complejidad y y el pensamiento positivo traen consigo a personajes como el todólogo, un ser virulento de las redes sociales que aprovecha cada ocasión para dar su opinión respaldada por sus conocimientos del  pensamiento complejo. 

Tal vez lo que me sucede es que tengo envidia de no tener la habilidad de integrar diferentes maneras de teorizar y pensar. Soy más bien fragmentario, imagino mis ideas esparcidas en el mar como si fueran islas, unas se comunican entre sí y otras están aisladas, no concibo en mis ideas la posibilidad de unificarlas como un continente que pudiese convivir entre sí, como le sucede a los países de Europa, que los ciudadanos de la Unión Europea transitan libremente.   Es probable que por ello esté familiarizado con las ilustraciones de Flatboy Draw que sugieren una vuelta hacia a lo primigenio, a la bidimensionalidad de las imágenes, a la simpleza-sin tantas giros dramáticos de superhéroes que mantienen entretenido al espectador- de la vida. Sus ilustraciones son más parecidas a un poema que a una novela. El artista no hace compleja la vida, utiliza un solo color, el negro y aun así las ilustraciones son trazadas con suficiente potencia creativa.

 El personaje de las ilustraciones es un hombre sin rostro, anónimo, que juega consigo mismo y con los objetos ¿para qué ilustrar sobre la recesión económica? ¿para qué hablar de las migraciones en el siglo XXI? ¿para qué hacer arte digital, collage, un performance y por último realizar un manifiesto? Flatboy nos muestra, por ejemplo en sus ilustraciones del hombre jugando con el garabato, a un personaje que está jugando con una idea que puede llegar a ser y al mismo tiempo que nunca se realiza ¿será acaso la lucha constante que tiene la persona entre la creación y la destrucción? O como diría mi maestro, la lucha entre el amor y la guerra.

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