La magia puede ser un arte

artista: Maga Caro

por: בעל זבוב

La magia puede ser un arte; ¡claro! Combina ciertos elementos de las habilidades humanas que por separado son consideradas artísticas: el teatro, la oratoria e ilusionismo. Si lo piensan bien, los magos son maestros de la creencia y dueños de la fe. Ya sé qué estarán pensando: “¿Fe? Te mamas, estás atrasado de tema de la revista”. Tranquilos todos, escúchenme primero:

Alguna vez oí por ahí que los actos de magia deben repetirse para que realmente sean mágicos. Me refiero primero que nada a la magia desde su significado más antiguo. Es decir, la habilidad de poder transformar la “realidad material”. Los actos mágicos se repiten y se transmiten únicamente si estos funcionan.

Por otra parte, para que la magia funcione y sea realmente magia, todo el grupo que está involucrado en el rito mágico debe creer en su efectividad. Quiere decir que para la magia debe haber creencia (fe), imaginación (ilusión) y un acto (en el sentido performativo).

¿Ya se fueron a mimir? Discúlpenme, tenía que explicar todo esto antes de continuar. De pequeño genuinamente pensaba que los actos de los magos eran reales; y si lo pensamos bien, el hecho de que yo y los otros veintitantos niños lo creyeran, hacían que esa magia fuera real. Cuando vi las rutinas de la Maga Caro (@magacaro) recordé lo esplendorosa que puede ser la magia. Puesto que para que haya un buen acto de magia, debe ser guiado por una buena maga. Así como el arte por el arte mismo suele ser fútil, la magia por sí sola no puede ser.

1

 

Las cartas no se barajean solas, ni los conejos salen de sombreros por sí mismos. Es entonces que la Maga Caro es una artista, porque ella crea la magia: domina sus audiencias, las hace creer, las hechiza, cautiva sus sentidos. Genuinamente hace de cada acto un ritual, como un homenaje inconsciente de aquellos mag@s y hechicer@s de antaño; cuando dependíamos de los ritos mágicos para invocar la lluvia, el sol, transformar los elementos o invocar seres. Ella es maestra y dueña de los ases, ¡inclusive le hablan! ¿No me creen? Pues si no me creen, entonces no han entendido hasta ahora el punto de la magia y necesitan volver a leer desde el comienzo.

Su pasión por la magia se refleja siempre en sus actos, una carrera que comenzó desde muy pequeña. Y por supuesto, un arte como la magia no se aprende sola; tanto en el pasado como en el presente, es necesaria la guía de un maestro y el apoyo de amigos. Aunque uno se imagine al “mago” como aquella figura barbada, mayor de edad, con años de experiencia, Maga Caro se muestra a sí misma como la joven promesa; en búsqueda de la fama, la gloria, el dominio de su arte y la inmortalidad… Si se dan cuenta, no muy distinto a lo que hechiceros de antaño hacían: la magia es un arte atemporal.

2

 

Para que la magia funcione y sea realmente magia, todo el grupo que está involucrado en el rito mágico debe creer en su efectividad.

Pero la magia también ha mantenido un perfil menos solemne y más cotidiano. Los ilusionistas callejeros entretenían a la gente común con sus juegos de destreza y llegaron a embaucar a más de uno que no estuviera atento.