artista: pulse

por: alondra m.

hace poco tiempo me obligué a enamorarme.

 

alv! me dijeron mis amigas, pero es que yo tenía ganas de enamorarme, de que alguien me dijera cosas bonitas y que además quería darle unos besos cuando se me antojara. mis amigas me decían una y otra vez, que no, que estaba mal, loca, que porque una persona no puede obligarse a enamorarse, que es algo que pasa y ya, y yo pensé que me sorprende como en este mundo aún pensamos en esas cosas, en esas cosas mágicas como el amor, como la química entre dos personas.

 

no les voy a negar, he sentido esas cosas, sobretodo bajo el efecto de unos tequilas, me ha gustado sentir  el calor del otro bailando reggaetón, en medio de una locura de un concierto, pero de allí a que eso sea enamorarse!!! no, yo prefiero obligarme a hacerlo, obligarme a sentir bonito, obligarme una y otra vez a sentir que puedo querer a alguien, a acomodar todas las piezas en su lugar y vestirme decente de vez en cuando para vernos. para que  mis amigas se porten bien con él o ella, qué más da! a sonreír en los momentos indicados, a seducir y dejarme seducir, a que todo esté donde tiene que estar.

 

y cuando por fin me decidí a enamorarme, en una de las citas, me llevaron a esta exposición, en una galería chiquita, pensé que podíamos pasarla bien mirando cuadros de arte contemporáneo, bueno, en realidad me obligué a pensar eso, a pensar que caminar con un completo extraño en una cita, mirando pinturas, fotografías o lo que fuera, puede ser un buen inicio para una relación.como si eso tuviera algo que ver!! al final, pasarla bien, disfrutar un momento puede, como enamorarse, decidirse!

 

en fin, llegamos, entramos a la galería, y para mi sorpresa me encontré con unas imágenes que en principio parecen simples, tal vez lo son, pero lo que más llamó mi atención fue que estaban hechas como de pedazos,  de formas, muchas formas acomodadas junto a las otras, obligadas a permanecer juntas para generar figuras, como cuando en mi clase de dibujo me ponían a hacer dibujos con puntitos,  pero con formas más complejas, formas que vista de cerca y a detalle bien, podrían ser una historia independiente, un dibujo independiente, pero innecesario e  inútil.

 

me gustó tanto esa cualidad en las pinturas que me quedé mirando detenidamente una en especial, una de piezas rojas, un círculo pero conformado de pedazos, simples pedazos de formas, unas junto a las otras, una y otra vez, creando un momento especial, un momento único, una pintura, dos manos, y unos oídos y un ojo…

después no pude enamorarme, faltaron piezas para acomodarse, tal vez no quise, tal vez me faltaron ganas, o me sobraron pedazos. salimos de la galería, fuimos a comer, reímos, pero algo faltó, algo se nos desacomodó, algo no pudimos embonar, no sé, tal vez no me reí en el momento indicado, tal vez no me vestí para la ocasión, o ella tampoco, o simplemente ella no quiso y yo tampoco.

 

mis amigas dijeron que no hubo química! qué idiotas! la química nada tiene que ver con el placer de una tarde, tiene que ver con las ganas, el deseo, el coraje de agarrarte los ovarios y animarte a confiar! de sentirte bien y querer besar otra vez a alguien! de acomodar cientos de piezas azules, amarillas, rojas y formar círculos perfectos, o bien rostros, o bien manos, la figura que quieras con cientos de piezas acomodadas en su lugar.

 

quiero enamorarme! quien se apunta a intentarlo? traigan sus pedazos y aquí vemos cómo los acomodamos.

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