Ricardo

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He estado pensando en mi propio cuerpo como una pequeña máquina comandada por mi cerebro; todo en ella funciona gracias a que hay algo aquí, en mi cabeza que se encarga de hacer que funcione.

 

Además de eso, la mayor parte del tiempo ni siquiera soy consciente de que mi cuerpo está haciendo esto.

El mundo que me rodea me llena de estímulos constantemente y esta máquina que poseo como cuerpo se encarga de reaccionar ante ellos.

 

El frío o una buena canción logran erizar los vellos de mis manos; ante la luz del sol, mis ojos se entrecierran. Un ruido demasiado fuerte logra sobresaltarme y el sonido de la lluvia me arrulla al punto de hacerme dormir.

Los estímulos también nos generan emociones y sentimientos, y a su vez, estos pueden ser considerados nuevos estímulos que nos llevan a reaccionar de diferentes maneras

EL bailarín, por hablar de uno de los muchos ejemplos, es capaz de sentir lo que el músico ha expresado en las piezas musicales, al mismo tiempo, es capaz de interpretar la idea que surge del coreógrafo e imprimir en ella el sentimiento propio. Aquel que observa las reacciones del cuerpo del bailarín a la música recibe todos estos estímulos en conjunto. 

 

 

Hace unos días conocí el trabajo de Ricardo Amador, un destacado bailarín Oaxaqueño que ha impreso toda su pasión y empeño en las obras que ha presentado en su estado, llegando, también, a representar a su estado y a México en obras de nivel internacional, tales como Chipollino a cargo del director ruso Vladimir Issaev.

por:Gio

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 Ante una alegría inmensa no podemos evitar sonreír, llorar, brincar e incluso correr a los brazos de la persona que se encuentre cerca y brindarle un caluroso abrazo. La tristeza también es capaz de llevarnos al suelo y gritar desconsoladamente. El cuerpo humano está diseñado para eso y son reacciones son naturales. 

Los buenos modales nos han privado de la posibilidad de expresar las emociones y, en general, las reacciones que nuestro cuerpo genera hacia diversos estímulos, permitiéndonos mostrar solamente una pequeña gama de estas, obligándonos a controlar y reprimir la gran mayoría de las reacciones que nuestro cuerpo produce al estar en contacto con el mundo.

El arte, es uno de los estímulos que nos genera sensaciones que pocas veces se pueden sentir, sin embargo, también es la reacción hacia estímulos que solo el artista conoce. El artista es un receptor y generador de estímulos a gran escala.

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Amador

Estímulos

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