tragedias

Artista: Tragedias CDMX

Las tragedias están en todos lados y son incesantes. No puedo olvidar la vez que iba caminando en el centro de la CDMX y me topé con un señor que vendía micheladas, decidí comprarme una para seguir mi paseo dentro del tianguis, no pasaron ni 2 tragos y la policía ya me estaba llevando por consumir alcohol en la calle. Tuve que dejar mi chela en la banqueta, y hasta el día de hoy no hay día en el que no piense que seguro tenía un sabor exquisito. Sin embargo, no puedo dejar de lado que esta experiencia me hizo reflexionar sobre algo demasiado importante: 

 

 

Nada dura para siempre, pero qué tanto dura un siempre (?) 


Las tragedias son inevitables, unmatched en tinder es inevitable, unfollow en IG es inevitable, que se acaben las cosas, y que el amor muera o renazca es inevitable y lo peor o mejor, dependiendo de cómo quieras vivir, es que es absolutamente normal que las cosas cesen.

Es totalmente necesario que las cosas mueran, se rompan, se caigan al piso y se olviden ahí en alguna parte del mundo. Al menos yo ya opté por la idea de no resistirme a que las cosas acaben, de no estar en contra de que las cosas se desgasten y dejen de funcionar, se rayen y se descompongan; pues acepto que así también son las relaciones humanas, es necesario que existan tragedias de vez en cuando, unas serán para reírse del momento y otras, inevitablemente, causarán movimiento obligando que las cosas cambien para bien o para mal, no importa, el chiste es que las cosas tienen que morir y transformarse, de ahí que la naturaleza muerta nunca esté muerta sino en proceso de cambio: ¡si no es para ti, para alguien más sí!

Yo creo que si ponemos en práctica esta idea, aprenderemos a aceptar día con día que la muerte es una compañía eterna, y así la viviríamos con más placer que con temor.  Eso me ha enseñado las fotos de @tragediascdmx a reírme de las tragedias, que si se me caen las papitas que compré para el paseo en el parque, que se cayeron los tamales, (bueno, no me debería reír porque es el trabajo de alguien más, pero vamos, sí da risa), que sí se cae la maruchan recién calientita le agradezca a la vida por evitarme comer porquerías; aunque también pienso que esa imagen de los cartones de caguamas es una tragedia que no me causa risa alguna, eso es una lástima y un gran dolor para el mundo. Sin embargo, existen millares de ejemplos en dicha página que me han ayudado a reflexionar sobre las tragedias y cambiarlas por tragicomedias, y realmente no caben dudas sobre México como el país de las tragicomedias. 

 

Ahora me río con la vida y sus bromas pesadas, ahora disfruto de ella junto con sus finales felices y sus comienzos agrios, ahora soporto más la idea de que todo acaba y ese final significa el comienzo de algo más; ahora soy amigo de las tragedias y ya no me quejo de ellas... ahora no me da miedo la muerte pues es parte de mi naturaleza. 


 

Pd. WOW! Justo en este momento me encuentro sorprendido por todo lo que me ha hecho pensar las fotos de @tragediascdmx; sólo deseo y espero que cada autor que haya padecido alguna de esas tragedias ahora las vea y pueda reírse  de ellas, de su propia tragedia. 

Por: Diozoze

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