manifiesto naco

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Ya llegó, ya está aquí, el nuevo número de inverösímil, remasterizado y con toda l actitud NACA posible, aunque tal vez no tanto. aquí el manifiesto. por si te da flojerita leerlo, escúchalo!

Nacolandia! 

Feliz, feliz, feliz!

Texto: Luigi Orozco. (el primer párrafo na más)

Soy un bloguero, un artista conceptual, un influencer (me mantendré anónimo por temas de seguridad nacional) un freelancer, un poeta nato del periodismo y cultura mexicana. Si has tenido suerte, habrás leído algunas de mis poderosos e enigmáticos artículos a través de mis múltiples seudónimos, he aquí un ejemplo: “el ensayo es un género trasnochado quizá por su breve aliento en los anales del franco-alemán”…  estas breves muestras de prosa contemporánea son parte de un manifiesto que realicé hace unas semanas en una revista llamada “XXXXX cultura y vida cotidiana” con el título de: “ inventar lo (im)posible manifiestos mexicanos contempo”,en fin, no quisiera extenderme, porque no es el propósito de esta breve reseña sobre Nacolandia. El editor hizo muy bien en invitarme ya que mi expertise es la creación de arte conceptual, happenings, ready-mades así como la crítica del arte mexicano. En este caso, voy a exponer lo Naco, o como a mí me gusta llamarlo, lo kitsch (concepto que tomo a partir de mis maestros alemanes de la teoría crítica). Kitsch va más allá del concepto, es una metafísica hegeliana, es una fuerza contracultural de una imitación estilística en formas de un pasado histórico reversible. Para poner un ejemplo maravilloso hace unos años se realizó la exposición: OROXXO, del genio Gabriel Orozco quien…(El Editor eliminó dos cuartillas de la breve reseña por motivos de presupuesto. No pudimos pagarle al ensayista la cantidad de dinero que él demandó)…¡qué se mueran los microbuseros! ¡qué se mueran los reggaetoneros! ¡qué se mueran los  pinches nacos! pero… ¿si los nacos se mueren a quién señalaré? ¿a quién acusaré? ¿a quién expondré? ¿qué expondré? 

 

Luigi Orozco fue el único que aceptó escribir en nuestro manifiesto de lo Naco, así que recurrimos a la búsqueda de otras reflexiones profundas sobre nuestro tema de interés.

 

Según la Academia Mexicana de la Lengua: 

 

La palabra naco, según el Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española (Madrid: Espasa Calpe, 2014), se define como "indio" en la acepción referente a México. Otras obras como el Diccionario del español de México, de El Colegio de México (México: El Colegio de México, 2010), y el Diccionario de mexicanismos, de la Academia Mexicana de la Lengua (México: Siglo XXI Editores, 2010), coinciden en las definiciones: "que se percibe como vulgar o de mal gusto", "que se percibe sin urbanidad o sin civismo", "que se percibe como indígena", "de bajos recursos", "que es ignorante y torpe, que carece de educación”.

 

Otro fragmento extraído de un artículo español de EL PAÍS, tío:

 

“En este contexto la gente se llama naca una a la otra para criticar acciones o una apariencia de mal gusto, exagerada o vulgar”, explica a Verne Félix Báez-Jorge, antropólogo de la Universidad Veracruzana. “Esto se acerca a la definición de Nicolás Alvarado, con la gran diferencia de que Juan Gabriel no era una persona de confianza para él, por lo que el comentario se considera peyorativo e inapropiado”, comenta. El académico añade que sin importar el contexto en el que se dice la palabra, esta refleja el racismo y la discriminación de clases que persiste en México. “Es una realidad y un gran problema en este país pero tiende a omitirse o a negarse, aunque recientemente se empieza a hablar más del tema”.

Baéz-Jorge asegura que no se puede saber mucho sobre el actual significado de naco en la sociedad si no se realiza un estudio profundo al respecto. “Lo que podemos ofrecer los académicos hasta ahora son hipótesis, nada más. Para entender el uso de naco y el racismo y la discriminación que lo rodean es necesario un análisis completo, pero eso requiere mucho tiempo y dinero, algo que hasta ahora el gobierno no ha querido invertir”

Vayamos a otra definición de una revista de mucho prestigio como TKM: 

“Sin embargo, la palabra NACO se hizo popular en el siglo XIX en la capital del país, y podría ser un Nahuatlismo que apunta a la palabra chinaco a su vez de Chinacate que en el diccionario de náhuatl significa “persona desarrapada o que muestra las carnes por lo raído de sus ropas”, que bien este origen podría dar píe a su connotación despectiva de personas con escasos recursos”.

Los académicos, periodistas y blogueros están lejos de comprender el fenómeno de lo Naco. Ya se ha vuelto una tradición que los intelectuales miren los fenómenos como observadores científicos y hay evidencia de que tal vez se trate de una falla inherente en el ser humano: los políticos miran el desastre social desde su curul, el arquitecto aprende urbanismo dentro de un salón de clases, el artista crea arte para que sea comprendido por un pequeño grupo de artistas, ni qué decir de la literatura. Demasiada teoría inyectada en el cerebro, no caminamos con los sentidos, caminamos con unos lentes puestos que nos impiden acercarnos al fenómeno, desde esa posición, se vuelve reduccionista la visión que define lo naco como una manera de despreciar a alguien o que es de mal gusto. También sería reduccionista decir que lo naco es motivo de orgullo, además sería un acto perverso lucrar con el orgullo de ser naco creando playeras de baja calidad. 

Lo NACO es una forma de ser que todos cometemos. Es un desprestigio de nuestro ser, pues al nombrarlo de esta manera reconocemos que creemos que algo no lo es. NACO es Kim Kardashian y sus imitadoras, pero quién no les ha visto el culo de vez en cuando. NACO es y debería ser el movimiento que genera la acumulación de elementos en la cotidianidad, pero que puede convertirse en una expresión del alma sin presiones estéticas. NACO es un posibilidad a través de juntar elementos, unos y otros, sobre otros que ya existían, y que después existirán. Desde esta perspectiva todo arte es NACO pues emana de otro, aunque después se “refine”. Tal vez NACO es un punto anterior a lo que un día será normal: recuerdo cuando escuchar cumbia era NACO,  y de un tiempo para acá dejó de serlo. NACO es miedo al movimiento, y miedo a reprimirse. Pero más NACO es El editor de esta revista que no hace más que juntar y juntar y encimar términos para confundirnos y sin nigún sentido y ya por eso cree que tiene algo que decir.